Publicado: 2009.12.12
En la Isla de La Graciosa la información siempre
llega a hurtadillas, a escondidas como si la inquisición intentara
poner sus normas en este paraíso lleno de tranquilidad que han sabido conservar
los gracioseros en este Parque Natural y que por supuesto una gran mayoría de
los isleños pidieron que estos islotes se creara una norma en el año 86
para evitar que ciertos especuladores o usureros en todas las vertientes
destrozara la única isla virgen que quedaba en las Isla Canarias. Lucharon
contra un poder y ganaron por un momento, pero como bien es sabido el poder
económico donde entra y se instala todo lo seduce y lo arruina.

El día 8 de este mes; es decir, de diciembre de
2009; fui a la playa de las afueras del pueblo a echarme un chapuzón sobre las
3 de la tarde, concretamente a la playa del Salado, para ubicar a las personas
que lean esta opinión, es la playa que está en la salida del pueblo. El día
estaba radiante, con un sol resplandeciente que apetecía de leer y estar echado
en la playa y devorar varias páginas de un libro entre una zambullida y un baño
sutil.
Ese día, con lo maravilloso que estaba el tiempo
disfrutando de la tranquilidad y el sonido tanto de las olas al chocar contra
las rocas como la de alguna gaviota que revoloteaba; llega un vigilante o guía
del Parque Natural para exponerme o comentarme que en la playa no se puede
entrar en bicicleta. Al principio lo tome a bien, porque la información con
educación siempre es admitida y bien absorbida.
Pasado un rato, cuando intercambiamos algunas
palabras muy amablemente por cierto. Me comenta que en la playa no se puede
entrar, ni en bicicleta cosa un poco lógica. Pero cuando me comenta que una
persona discapacitada no puede entrar a echarse un baño en su carrito de
ruedas, sentí en mi interior algo que no lo puedo descifrar y que a día de hoy
no he encontrado una explicación lógica y coherente.
El vigilante muy amablemente o muy
sutilmente o quizás bajo su ignorancia me dio una versión incongruente, no sé
si fue maliciosa por su parte o tal vez esa versión le habrán dado sus
superiores. Y me comenta, y cito no textualmente algo como: “Al Everest
tampoco pueden subir los minusválidos” Fue un comentario vacío de
contenido, como se puede comparar una Montaña o un Macizo que es el más alto
del mundo y la que muchas personas normales no la subimos, si no estamos
preparados para la escalada; utilizar un símil de esas características con una
playa desierta a cero metros del mar es bastante inadecuado.
Todavía al día de hoy no me explico ¿qué daño le
puede hacer un carro de un minusválido al Medio Natural de este Paraje Natural,
qué bichos podrá destripar, qué matas o flora podrá desgarrar en el medio de
esa playa?
Cuando en el Parque Natural del Archipiélago
Chinijo se están cometiendo todas las aberraciones habidas y por haber y pongo
un ejemplo claro y contundente, que todos los gracioseros estamos viendo a
diario este año. Con la creación de las carreteras por toda la isla, se está
utilizando agua salada, agua que es recogida del puerto graciosero que todos
sabemos que esa agua está contaminada y echada por todas las carreteras o
caminos que están reformando y matando toda la vegetación que encuentra en sus
alrededores, matando a todos los seres que a simple vista no vemos pero que
están ahí y son parte de nuestro medio.
Si un carro de un minusválido, rompe el ecosistema por ir a la playa,
concretamente a la playa del Saldo; esto quiere decir para mi poca capacidad,
que los gracioseros estamos perdiendo nuestro sentido común.
Y termino. Que cada uno saque sus conclusiones, pero sigo siendo
reiterativo; CONSERVACION “SI”, PRESERVACION O PRESERVAR “SI”, RESPETO
AMBIENTAL O EDUCACION AMBIENTAL CON NUESTRO ENTORNO “TAMBIÉN”.
PERO TAMBIÉN RESPETO PARA NUESTRA HISTORIA, RESPETO PARA NUESTRA
TRADICIÓN COMO PUEBLO Y RESPETO PARA UN ENTORNO QUE BIEN HEMOS SABIDO
CONSERVAR.
Y RESPETO PARA LAS PERSONAS QUE POR PROBLEMAS DE CUALQUIER INDOLE NO
PUEDAN ACCEDER A TODOS LOS PUNTOS DE NUESTRO ENTORNO.
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